Hay hoteles a los que se llega como quien encuentra un secreto. Maroma, A Belmond Hotel, en plena Riviera Maya, pertenece claramente a esa categoría: un refugio frente al Caribe mexicano donde la arena blanca, la selva y el silencio tienen tanto protagonismo como el servicio, el diseño o la gastronomía.
Escondido entre la selva y el mar, Maroma, A Belmond Hotel, Riviera Maya, no juega a ser el hotel más espectacular de México. Juega a algo bastante más difícil: ser el lugar al que uno quiere volver incluso antes de haberse ido. Buganvillas, arquitectura de alma local, artesanía mexicana, suites luminosas y una manera de entender el lujo que no necesita levantar la voz.
Su última renovación incorpora la mirada de Tara Bernerd, con interiores cálidos, materiales locales, piezas artesanales y una estética que conecta el Caribe con el México más sensorial sin perder sofisticación. Está en la luz que entra en las suites, en los desayunos sin prisa, en los caminos rodeados de vegetación y en esa manera tan Belmond de hacer que todo parezca natural, aunque todo esté perfectamente pensado.
Aquí los días tienen otro ritmo. Empiezan con desayunos largos, siguen con baños en aguas turquesas, paseos descalzos, siestas con ventilador y tratamientos en el Maroma Spa by Guerlain, el primer Spa Guerlain de América Latina: un refugio de bienestar donde el savoir-faire de la maison francesa se encuentra con rituales inspirados en la tradición maya.
Para una luna de miel en Riviera Maya, MAROMA, A BELMOND HOTEL es un sí rotundo: Caribe, calma, diseño, gastronomía, privacidad y bienestar. También funciona como escenario perfecto para una boda destino en México o una celebración íntima antes o después del “sí, quiero”. Porque hay lugares que decoran una historia y otros que la elevan. Maroma pertenece a esa segunda categoría.
En Wedding Style lo recomendamos para parejas que buscan algo más que un hotel bonito junto al mar: un lugar con alma mexicana, espíritu viajero y esa clase de lujo que no necesita explicarse demasiado.