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ESCAPADAS PARA DOSTRAVELLER

48 HORAS EN VENECIA: tiendas escondidas, rincones románticos y planes que enamoran

By 31 de julio de 2025No Comments
48 HORAS EN VENECIA: tiendas escondidas, rincones románticos y planes que enamoran

La escapada romántica perfecta no necesita chimeneas ni bañeras con patas. A veces solo pide tres cosas: una habitación bonita, una mesa bien puesta y alguien con quien compartirlas.

Hay ciudades que no necesitan presentación. Venecia, por ejemplo. Pero sí necesitan una advertencia: no vayas con prisa. Ni con itinerarios. Ni con la idea de “verlo todo”. Venecia no es para eso. Es para llegar, soltar el móvil, caminar sin rumbo y dejarte llevar. Todo lo demás lo pone ella.

Dormir como quien se esconde del mundo

Entre los muchos secretos de Venecia, Ca’ Nigra es uno de los más bonitos. A orillas del Gran Canal, este hotel boutique de 22 habitaciones fue, en otro tiempo, la casa del diplomático y poeta Costantino Nigra. Su jardín, regalo de amor de la condesa Albrizzi, es hoy un oasis intacto donde parece que el tiempo se detuvo. rosas trepando por las paredes, glicinas en flor y una mesa que mira al agua como si esperase una escena de película.

Lo llaman Giardino Segreto y no exageran. Restaurado con mimo, conserva el trazado original del siglo XIX. Es un lugar para desayunar sin prisa, para leer, para no hacer nada. Y eso, en Venecia, ya es mucho.

Hotel Ca’ Nigra
Cagnoletto 4084, Calle de l’Ogio
30122 Venecia
Tel. +39 041 275 004

Al otro lado del canal, el St. Regis Venice ofrece la versión más glamourosa del dolce far niente. Con vistas que enamoraron a Monet, servicio de mayordomo y un restaurante con terraza frente a la Basílica de la Salute. Para quienes quieren ver Venecia con copa en mano y sin despeinarse. Lujo con historia, sin barroquismos.


The St. Regis Venice

S. Marco 2159
30124 Venecia
Tel. +39 041 2400001

Comer (o beber) bien, pero sin postureo

Lo de los bacari en Venecia es religión. Pero no todos valen. En La Barrique, en Castello, se toma vino como debe tomarse: con calma, en copa buena y con cicchetti que son casi platos principales. Aquí se vienen a probar —sí—, pero también a quedarse.

Aquí todo —desde las mesas hechas con antiguas barricas hasta la carta de vinos— habla de autenticidad.

De amarone a valpolicella, pasando por pequeñas joyas del norte de Italia.

¿Nuestro favorito? El jamón de San Daniele cortado al momento y una degustación de diez cicchetti en terraza. Porque sí: también hay terraza. Y sol. Y conversaciones que se alargan.

Todo esto sucede en la Via Garibaldi, la única calle de Venecia que es calle de verdad. Fue un canal, lo rellenaron en 1807 y hoy es una de las zonas más auténticas y agradables de la ciudad.

Una cena a la luz de las velas en Ai Barbacani

restaurante romantico en veneciaEscondido en una callejuela junto al canal, este restaurante tiene todo lo que uno espera de una noche veneciana: luz tenue, paredes centenarias y platos que saben a Italia sin pretensiones. Reserva junto a la ventana si puedes.

Ai Barbacani

📍 Calle del Paradiso, 5746, 30122 Venezia VE, Italia
📞 +39 041 528 5242

Y cuando toca el postre, Palazzo Franchetti guarda una sorpresa:

Moro Café
Un secreto a voces entre los venecianos con gusto. Alta repostería, diseño impecable y vistas al Gran Canal en uno de los palacios más bellos de la ciudad. Ideal para una pausa elegante entre museo y paseo.

El sitio ideal para  probar uno de los cócteles del mejor bartender de Italia.  Lo difícil es salir.

Moro Cafè
Palazzo Franchetti
San Marco 2847
30124 Venecia
Tel. 39 041 0974059

Parada obligada: el arte que también enamora

«Si hay algo que puede competir en belleza con Venecia es el reflejo de esta ciudad en el Gran Canal al atardecer.»

-Peggy Guggenheim-

Peggy Guggenheim Musei in VeneziaY si entre paseo y paseo apetece un poco de arte (del bueno), hay un lugar que no se negocia: el Museo Peggy Guggenheim. No solo por su colección, que es uno de los mayores tesoros de arte moderno de Europa, sino por la casa que lo acoge, suspendida sobre el Gran Canal, con jardín de esculturas y la mejor luz de la ciudad.

Aquí se mezclan Miró con Calder, Picasso con Dalí, pero también silencio con belleza. No hace falta saber de arte para sentir que este sitio tiene algo.

Como dijo Peggy: «It is always assumed that Venice is for honeymooners. But Peggy proves it’s also for visionaries.”

Peggy Guggenheim Venezia

Perderse sin mapa

En Venecia, perderse no es accidente: es el plan. Y cuando tropieces con un lugar como Kartaruga, entra. Aquí se siguen haciendo como en el siglo XVIII: a mano, con papel maché y sin prisas.

Fue el taller elegido por Kubrick para Eyes Wide Shut. David Bowie también pasó por aquí. Y tú puedes probarte una de sus creaciones mientras escuchas historias de carnavales secretos, palacios cerrados y bailes donde una máscara decía más que un nombre.

De Shopping:

Libreria Acqua Alta: un clásico lleno de encanto decadente, ideal para perderse un rato entre gatos y libros flotantes.

Un clásico veneciano que se ha convertido en lugar de peregrinación para los amantes de los libros y las fotos con alma. Aquí, los libros no se ordenan: se amontonan en bañeras, góndolas, escaleras imposibles y rincones llenos de polvo y poesía. Entre ediciones antiguas y gatos dormidos, hay algo profundamente romántico en este caos controlado que huele a papel mojado y laguna. No busques nada concreto: déjate llevar, hojea sin prisa y sube al patio trasero para una foto sobre la escalera de enciclopedias.

Libreria Acqua Alta

 

El Plan Secreto:

Navegar en un bragozzo (barco tradicional) al atardecer por la laguna norte hasta Burano. Sin prisa. Sin ruido, y almorzar en Da Romano.

DA ROMANO, ARTE Y SPAGHETTI EN BURANO

Burano tiene casas de colores, canales tranquilos y una trattoria que parece sacada de una novela italiana. Da Romano lleva más de un siglo sirviendo cocina marinera entre cuadros. Literalmente: cada pared es una galería.

Todo empezó a principios del siglo XX, cuando Romano Barbaro heredó la bottega familiar y la convirtió en punto de encuentro de artistas, gracias a su amistad con pintores que venían a la isla atraídos por la luz, el pescado fresco y el silencio. A cambio de su hospitalidad, muchos dejaban un lienzo.

Hoy, entre unos espaguetis con almejas y una copa de vino blanco, puedes toparte con obras de Lucio Fontana, De Pisis o Arturo Martini colgadas sobre tu mesa. Aquí el arte no está en una vitrina, está en la sobremesa.

trattoria da romano burano

Burano se visita en una tarde, pero Da Romano se recuerda siempre.

Da Romano
Via Baldassarre Galuppi 221
30142 Burano, Venecia
Tel. +39 041 730030

Venecia no necesita filtros.

Solo una maleta ligera, un vino bueno y alguien que te mire diferente cuando cae el sol.

Lo demás, ya lo pone ella.